La startup Dream Labs anunció una financiación semilla de USD $90 millones y presentó Dream API, una herramienta que transforma video e instrucciones en lenguaje sencillo en acciones para robots de distintos fabricantes.
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- Dream Labs anunció una ronda semilla de USD $90 millones liderada por B Capital, con la participación de otros fondos e inversionistas.
- Su modelo Dream-1 puede controlar robots con pinzas sin entrenamiento previo para cada máquina, según la empresa.
- Dream API ya permite probar tareas como recoger y colocar objetos y doblar ropa; el soporte para robots móviles y manos diestras llegará más adelante.
🤖💰 Dream Labs recauda USD $90 millones para conectar IA y robots de distintas marcas
Dream API convierte video e instrucciones en lenguaje sencillo en acciones para robots con pinzas.
Ya prueba tareas como recoger objetos y doblar ropa. El soporte para robots móviles y manos… pic.twitter.com/WfmXpm4y81
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Dream Labs capta USD $90 millones para llevar inteligencia artificial a robots cotidianos
Dream Labs anunció una financiación semilla de USD $90 millones para desarrollar modelos de inteligencia artificial capaces de controlar robots de distintos fabricantes. Junto con la ronda, la startup presentó Dream API, una herramienta que convierte video captado por la cámara de un robot e instrucciones en lenguaje sencillo en comandos para sus motores.
La empresa plantea que el reto ya no consiste únicamente en fabricar brazos robóticos accesibles, sino en conseguir que realicen trabajo útil sin programar cada movimiento desde cero. Su apuesta es Dream-1, un modelo entrenado con videos de personas realizando actividades cotidianas y diseñado para transferir capacidades entre diferentes equipos.
Una ronda para llevar IA a robots de distintos fabricantes
B Capital lideró la ronda semilla, en la que también participaron Kindred Ventures, A.Capital, Unusual Ventures, SV Angel, Wing VC y Scribble VC, además de Adrian Aoun y otros inversionistas. Dream Labs dijo que destinará principalmente los recursos a cómputo, expansión de las tareas que puede ejecutar Dream-1 y atención a un mayor número de usuarios.
La escala de la automatización industrial ofrece contexto para la propuesta. La Federación Internacional de Robótica informó que el parque mundial de robots industriales en funcionamiento llegó a un récord de 5 millones de unidades al cierre de 2025, un 9% más que el año anterior. Dream Labs sostiene que muchos robots siguen programados para tareas específicas y que lo aprendido en una máquina no suele trasladarse a otra, lo que limita la reutilización de capacidades entre equipos.
El problema también aparece en los robots de menor costo: Dream Labs señala que algunos se venden por unos pocos miles de dólares, pero llegan sin inteligencia integrada. Enseñarles una tarea puede exigir meses de trabajo especializado y, cuando cambia la tarea o el hardware, a menudo hay que comenzar de nuevo; la compañía busca reducir esa dependencia de programación a medida.
Daisy Cai, socia general de B Capital, sostuvo que un brazo robótico capaz pasó de costar como un auto de lujo a tener un precio comparable al de una computadora portátil de gama alta, y que ahora necesita inteligencia. La inversionista agregó que el equipo de Dream Labs realizó parte del trabajo definitorio en aprendizaje robótico en NVIDIA y destacó que los desarrolladores pueden construir sobre su tecnología con una clave de API.
Dream-1 y la promesa de aprender de videos
El modelo insignia, Dream-1, recibe información visual y una instrucción, predice qué ocurrirá a continuación y determina la acción que debe realizar el robot. A diferencia de un sistema entrenado exclusivamente para una máquina concreta, Dream Labs dice que Dream-1 aprende de videos de personas en actividades cotidianas, con la intención de transferir esas habilidades entre distintos equipos.
La compañía afirma que el modelo puede controlar, sin entrenamiento previo para cada unidad, robots con pinzas. Esa capacidad de «cero disparos», como se conoce en el sector al uso de un modelo sin ejemplos específicos de la nueva tarea, busca que una máquina recién conectada pueda ejecutar instrucciones sin atravesar un proceso prolongado de programación.
Joel Jang, cofundador y director ejecutivo de Dream Labs, comparó la experiencia con conducir un auto de alquiler: el conductor no vuelve a aprender a manejar, sino que identifica los controles y aprovecha lo que ya sabe. Según Jang, Dream-1 aplica una lógica similar a un robot nuevo y puede permitirle realizar trabajo útil en minutos, aunque la empresa no presenta esa afirmación como una garantía para cualquier tarea o equipo.
Jang también dijo que la compañía quiere ofrecer un modelo funcional que las personas puedan probar, incluidos sus errores, en vez de limitarse a demostraciones editadas. La distinción importa porque la propuesta comercial depende de que el sistema responda en condiciones de uso, no solo de que complete tareas cuidadosamente preparadas ante una cámara.
API pública, ajustes a medida y tareas disponibles
Dream API es el producto de acceso público que permite enviar señales visuales e indicaciones en lenguaje natural para traducirlas directamente en acciones de robot. Los desarrolladores pueden registrarse y conectar un equipo con pinzas, mientras Dream Labs ejecuta los modelos en centros de datos distribuidos por distintas partes del mundo; la empresa afirma que esa infraestructura permite respuestas rápidas sin importar dónde se encuentre el robot.
Para hardware que todavía no es compatible o para capacidades nuevas, Dream Labs ofrece un servicio de ajuste fino: desarrolladores y fabricantes pueden enviar un pequeño conjunto de demostraciones y recibir un modelo adaptado en cuestión de horas. La compañía no detalló en el anuncio cuántos ejemplos requiere cada caso ni qué resultados puede garantizar, por lo que el ajuste dependerá de la tarea y del equipo que se quiera incorporar.
La tercera opción es Robot Playground, una experiencia accesible desde un navegador que permite escribir instrucciones para un robot ubicado en la oficina de Dream Labs en San Francisco y observar su respuesta en vivo. El servicio elimina la necesidad de comprar un robot para probar la tecnología, aunque la prueba se realiza con la máquina disponible en las oficinas de la startup.
Actualmente, Dream-1 puede abordar tareas de mesa como recoger y colocar objetos, además de doblar ropa. La empresa trabaja con más de 20 socios de hardware, cuyos robots compatibles cuestan entre USD $2.000 y USD $10.000; también señaló que el modelo puede manejar robots de dos brazos con pinzas paralelas sin datos adicionales, mientras que para sus socios refina el sistema con el objetivo de adaptarlo a cada máquina.
Los límites actuales y el siguiente paso de la empresa
El soporte anunciado se concentra por ahora en tareas de mesa y robots con pinzas, una frontera que ayuda a precisar el alcance de la propuesta. Dream Labs indicó que el apoyo para robots móviles con ruedas y manos diestras llegará más adelante, de modo que la compatibilidad entre fabricantes no significa todavía que el sistema cubra cualquier forma de robot o actividad.
Ryan Chan, cofundador y director ejecutivo de MakerMods, empresa que vende brazos robóticos bimanuales de USD $2.000, dijo que sus clientes compran las máquinas para construir cosas y que conseguir que hagan trabajo real ha sido la parte más difícil. Según Chan, con Dream-1 su robot empezó a funcionar en pocos minutos y realizó tareas que no habían programado, lo que permitiría a MakerMods concentrarse en desarrollar el hardware mientras sus clientes acceden a una inteligencia que, en palabras del ejecutivo, sigue mejorando.
Ese testimonio describe la experiencia de un socio comercial y no constituye por sí solo una evaluación independiente del modelo. Aun así, ilustra la apuesta de Dream Labs: separar la evolución del software de la construcción de cada máquina para que fabricantes y usuarios no tengan que resolver desde cero la programación de cada tarea.
La financiación servirá principalmente para ampliar la capacidad de cómputo y escalar la cobertura de Dream-1 en más tareas y robots, según la empresa. El resultado dependerá de que la API y los modelos adaptados funcionen con fiabilidad en equipos diversos, un desafío que el anuncio presenta como el siguiente paso para convertir robots más baratos en herramientas capaces de ejecutar labores cotidianas.
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