El Departamento de Energía de EE. UU. busca liberar los últimos 40 millones de barriles de un paquete de 172 millones, mientras el inventario estratégico cae por debajo de 284 millones y el combustible se encarece.
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- La convocatoria contempla préstamos de crudo con devolución del mismo volumen más una prima; las entregas están previstas para noviembre y diciembre de 2026.
- La reserva tiene menos de 284 millones de barriles, su nivel más bajo desde 1982, según Reuters.
- La gasolina ronda los USD $4,45 por galón y el diésel los USD $6,50, en medio de la presión política por el alza de los combustibles.
⛽ EE. UU. ofrece otros 40 millones de barriles de su reserva estratégica.
El inventario cayó por debajo de 284 millones, su nivel más bajo desde 1982.
La gasolina ronda los USD 4,45 por galón y el diésel, los USD 6,50.
Las empresas deberán devolver el crudo con una prima. pic.twitter.com/LRWnipNZaq
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) September 30, 2026
El Departamento de Energía de Estados Unidos abrió una nueva convocatoria para prestar hasta 40 millones de barriles de crudo de la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR). La medida completa la participación estadounidense en una liberación internacional coordinada para responder a las interrupciones de suministro vinculadas con la guerra contra Irán, y llega mientras los precios de los combustibles presionan a hogares y al Gobierno.
La última parte de un acuerdo internacional
La solicitud de propuestas, emitida el martes, corresponde a la última porción de los 172 millones de barriles cuya liberación autorizó el presidente Donald Trump en marzo. El Departamento de Energía indicó que la operación forma parte de un esfuerzo más amplio de la Agencia Internacional de Energía, en el que cerca de 30 países miembros se comprometieron a colocar colectivamente 400 millones de barriles en los mercados globales.
La convocatoria no plantea una venta directa del crudo, sino un préstamo a las empresas que presenten ofertas y acepten las condiciones del departamento. Quienes reciban petróleo de la reserva deberán devolver el mismo volumen más una prima, un mecanismo que, según la agencia, busca sumar suministros ahora y recuperar posteriormente una cantidad mayor de barriles.
Las propuestas deben presentarse antes de las 11:00 a. m., hora central, del 6 de octubre. El calendario del Departamento de Energía prevé que el petróleo llegue a las empresas adjudicatarias durante noviembre y diciembre de 2026, de modo que el proceso combina una respuesta a las alteraciones actuales con entregas fijadas para una fecha posterior.
Chris Wright, secretario de Energía, afirmó en un comunicado que Estados Unidos y Japón ya cumplieron sus compromisos dentro del acuerdo, aunque otros participantes todavía no habrían entregado todo lo prometido. Wright señaló que varios países europeos liberaron solo una fracción del crudo y los productos petrolíferos comprometidos, y los instó a completar sus aportes.
Una reserva cada vez más reducida
El inventario de la SPR descendió a menos de 284 millones de barriles, un nivel que no se veía desde 1982, según Reuters. La cifra muestra cuánto se ha reducido el colchón energético estadounidense frente a los aproximadamente 415 millones de barriles que contenía la reserva antes del inicio del conflicto con Irán.
La reserva ya había caído por debajo de los 300 millones de barriles por primera vez en más de cuatro décadas a comienzos de este año. En una sola semana perdió 6,1 millones de barriles, de acuerdo con la información citada por la fuente, un descenso que llevó el inventario a un umbral especialmente bajo antes de esta última convocatoria.
La ley federal establece una restricción para las liberaciones rutinarias si el inventario cae por debajo de 252,4 millones de barriles como resultado de esta operación. Esa limitación no eliminaría la facultad presidencial de recurrir a la reserva ante una emergencia nacional genuina, pero sí acotaría el margen para realizar nuevas liberaciones ordinarias.
El petróleo de esta convocatoria procederá de los sitios Big Hill y Bryan Mound, según el Departamento de Energía. El origen especificado permite identificar las instalaciones que aportarán el crudo, mientras el volumen ofrecido marca el cierre de la contribución estadounidense anunciada dentro del acuerdo internacional.
Préstamo con prima y una primera oferta débil
En intercambios anteriores, las empresas devolvieron hasta un 25% más de barriles que los que tomaron prestados, sin costo para los contribuyentes, de acuerdo con el Departamento de Energía. La prima no constituye un precio de venta: es petróleo adicional que vuelve a la reserva junto con el volumen originalmente entregado.
La estructura también distingue esta operación de una disposición definitiva de las existencias estratégicas. El Gobierno libera crudo para que las compañías lo reciban y, conforme a las condiciones del intercambio, estas asumen la obligación de reponerlo con una cantidad extra; el efecto final depende de que los prestatarios cumplan los términos establecidos.
La convocatoria del martes vuelve a poner en oferta 40 millones de barriles que el Departamento de Energía ya había ofrecido en junio. En esa primera ronda, las empresas acordaron tomar solo alrededor de 500.000 barriles, según Reuters, por lo que el departamento decidió presentar otra vez el volumen restante.
Ese antecedente indica que el anuncio de una cantidad disponible no garantiza que las compañías soliciten todo el crudo ofrecido. La nueva convocatoria abre otra oportunidad para que presenten propuestas, pero la información publicada no anticipa cuántos barriles aceptarán finalmente ni si la respuesta superará la registrada en junio.
Combustibles caros y presión política
Los precios del combustible aumentaron desde que fuerzas estadounidenses e israelíes iniciaron ataques contra Irán el 28 de febrero, según Reuters. La gasolina ronda los USD $4,45 por galón, casi 50% más que antes de la guerra, mientras el diésel subió aproximadamente 70% y alcanza cerca de USD $6,50 por galón.
El diésel llegó a máximos históricos, mientras que el encarecimiento de la gasolina también elevó el costo que enfrentan los consumidores en las estaciones de servicio. Estas cifras describen la presión inmediata sobre el mercado de combustibles; la fuente vincula el aumento con las interrupciones de suministro derivadas del conflicto, sin atribuirlo a una sola causa operativa.
El alza sostenida de los costos ha aumentado la presión política sobre Trump y su partido a medida que se acercan las elecciones de medio término de noviembre. La nueva oferta de crudo se produce, por tanto, en un escenario en el que la disponibilidad de petróleo y el precio que pagan los consumidores forman parte del debate político interno.
La operación busca incorporar suministros al mercado mediante préstamos, pero al mismo tiempo reduce temporalmente el volumen disponible en la reserva hasta que las empresas devuelvan el crudo y la prima correspondiente. La respuesta a la convocatoria y el cumplimiento de los compromisos internacionales serán los próximos datos relevantes para evaluar cuánto petróleo llegará efectivamente al mercado y cuánto podrá recuperarse después.
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Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA
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